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Valoración · Análisis fundamental

DCF: cómo valorar una empresa

El dinero de mañana no vale lo mismo que el dinero de hoy. Cómo descuento el futuro.

9 min de lectura·Valoración · Flujo de caja

Si inviertes $100 en un depósito que rinde 5% anual, en un año tenés $105. Eso es interés compuesto hacia adelante. Ahora al revés: si alguien te promete $105 en un año, ¿cuánto vale hoy? Exactamente $100 si la tasa de interés es 5%. Eso es descuento, y es la base de todo análisis de valoración.

El DCF (Discounted Cash Flow) es la aplicación de este principio simple a la valoración de empresas: proyectar cuánto dinero generará el negocio en el futuro, descontarlo al valor presente usando una tasa de rendimiento mínima, y comparar ese valor intrínseco con el precio de mercado.

Los tres pilares del DCF

Todo DCF se apoya en tres estimaciones: el flujo de caja futuro, la tasa de descuento y el valor terminal.

  • Flujo de caja libre proyectado. Estimás cuánto dinero generará el negocio cada año durante 5 o 10 años. Usas el FCF histórico como punto de partida, ajustás por crecimiento esperado y cambios en márgenes. Esto requiere análisis del negocio, no solo números.
  • Tasa de descuento (WACC). Es el rendimiento mínimo que exigís por invertir en el negocio. Si podés invertir en bonos del tesoro sin riesgo al 5%, ¿por qué invertir en una empresa con más riesgo a menos rendimiento? El WACC combina el costo de capital de deuda y equity.
  • Valor terminal. Después de 5-10 años, el negocio sigue generando flujo. El valor terminal estima ese flujo perpetuo. Buffett usa una tasa de crecimiento muy conservadora (2-3%) para ser prudente.

Paso a paso: un ejemplo simple

Imaginá una empresa que hoy genera $100 de FCF anual. Esperás que crezca 8% anual durante 5 años, luego 3% para siempre. Tu tasa de descuento es 10%.

Año 1: $100 × 1.08 = $108 → descuento: $108 / 1.10¹ = $98
Año 2: $108 × 1.08 = $117 → descuento: $117 / 1.10² = $97
Año 3-5: similar

Valor terminal = (FCF año 5 × 1.03) / (0.10 - 0.03)
Sumar presente de todos los años = Valor intrínseco

Si el resultado es $1.500 y la empresa cotiza a $1.000 (market cap), está 33% barata. Si cotiza a $2.000, está 33% cara. Ese descuento (o premium) respecto al DCF es tu margen de seguridad — o tu advertencia de riesgo.

Por qué el DCF es tanto arte como ciencia

La matemática es precisa. Las proyecciones no. Un error del 1% en la tasa de crecimiento cambia el DCF 10-20%. Un cambio de 0.5% en la tasa de descuento puede reducir el valor a la mitad.

Por eso Buffett dice que el DCF es útil para pensar, no para calcular con exactitud. No es "este negocio vale $1.547,82". Es "este negocio vale entre $1.200 y $1.800, y el mercado lo ve a $900, así que hay oportunidad".

La disciplina está en la sensibilidad: probá diferentes escenarios. Si el DCF es muy sensible a un pequeño cambio, significa que tu análisis depende demasiado de una proyección incierta. Eso es señal de alerta.

Trampas comunes en el DCF

  • Proyectar crecimiento demasiado optimista. Una empresa que creció 15% en cinco años es proyectada a 12% para otros diez. Eso rara vez ocurre. Sé conservador.
  • Olvidar el capital de trabajo. Si el negocio crece, necesita más inventario, más cuentas por cobrar. Eso es flujo de caja que se consume hoy.
  • Usar una tasa de descuento demasiado baja. Buffett exige WACC de 10%+ incluso en empresas excelentes. Eso descuenta la incertidumbre del futuro.

Cómo OBG usa el DCF

En nuestros análisis, calculamos un DCF de tres escenarios: base (proyección más probable), alcista (mejor caso) y bajista (peor caso que aún sigue siendo viable). El rango de precio objetivo refleja eso: tenemos un piso, un precio justo y un techo. El precio de mercado se ubica en algún lado de ese rango, y eso informa nuestra decisión de compra.


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