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P/B: el ratio que Benjamin Graham amaba pero debe usarse con cuidado

Precio dividido valor en libros. Simple pero engañoso si no entiendes qué está adentro del balance.

7 min de lectura·Valuación · Ratios Fundamentales

Benjamin Graham, el maestro de Buffett, hizo buena parte de su carrera comprando empresas que cotizaban por debajo de su valor contable: pagar menos de lo que valían los activos netos de la compañía según su propio balance. La lógica era simple: si comprás un dólar de patrimonio por cincuenta centavos, tenés un colchón de seguridad. Funcionó durante décadas, pero exigía paciencia y, sobre todo, entender qué había realmente dentro de ese balance. Hoy mucha gente compra un ratio precio-valor contable (P/B) bajo de forma automática, sin hacerse esa pregunta.

Qué es el valor contable y cómo se calcula el ratio

El valor contable (o patrimonio neto) es lo que quedaría para los accionistas si la empresa vendiera todos sus activos al precio que figuran en el balance y cancelara todas sus deudas. El ratio P/B divide el valor de mercado de las acciones por ese patrimonio neto.

Un P/B de 1 significa que el mercado paga exactamente el patrimonio contable. Por debajo de 1, la empresa cotiza con descuento respecto a sus libros; por encima de 3 o 4, el mercado está pagando sobre todo por activos que no figuran en el balance o por ganancias futuras.

Por qué un P/B bajo suele ser una trampa

La clave está en cuánto rinde ese patrimonio. Una empresa con un P/B de 0,5 (patrimonio de 10 por acción, precio de 5) parece una ganga, pero si su rentabilidad sobre el capital es del 3% anual, estás comprando un negocio mediocre que va a seguir generando poco. El mercado no se equivoca al descontarlo: lo descuenta porque el capital invertido rinde mal.

El P/B bajo que vale la pena es el de una empresa con buena rentabilidad sobre el capital que, por algún motivo temporal —un mal año del sector, un problema puntual ya resuelto, desinterés del mercado—, cotiza barata. Un banco sólido con P/B de 0,8 y rentabilidad sobre patrimonio del 13% es mucho más interesante que una industria pesada con P/B de 0,5 y rentabilidad del 4%.

Dónde el P/B directamente no sirve

El valor contable mide bien los activos tangibles: fábricas, maquinaria, inventario, inmuebles, cartera de préstamos de un banco. No captura las marcas, las patentes, el software desarrollado internamente ni la base de clientes. Coca-Cola vale sobre todo por su marca, que casi no figura en el balance, así que su P/B siempre se ve “caro” aunque el negocio sea excepcional.

Para empresas de software, marcas de consumo, servicios y cualquier negocio cuyo valor esté en los intangibles, el P/B es prácticamente inútil. Ahí mandan la rentabilidad sobre el capital, los márgenes y el flujo de caja libre. El P/B sigue siendo relevante, en cambio, para bancos, aseguradoras, holdings de inversión, navieras, inmobiliarias e industrias intensivas en activos físicos.

Un chequeo antes de confiar en el número

Conviene revisar dos cosas del patrimonio. Una: cuánto de ese valor contable es “llave de negocio” (goodwill), es decir, el sobreprecio pagado en adquisiciones pasadas; si es una porción grande, el valor contable tangible real es bastante menor. Dos: si hay activos que probablemente valgan menos de lo que dice el balance —inventario obsoleto, inmuebles sobrevaluados, préstamos incobrables en un banco—. El P/B solo es tan bueno como la calidad del balance que lo alimenta.


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